El aroma de la felicidad

29 de mayo—2020

Cuando hablamos de una fragancia, generalmente pensamos en un perfume. Sin embargo, el aroma de una vela tiene el mismo impacto para nuestros sentidos. Percibir un buen aroma puede ser extremadamente placentero. Incluso puede afectar a nuestro estado de ánimo reduciendo el estrés o induciendo a la calma.

 

La forma en la que procesamos un aroma está ligado con la memoria. Por eso, tenemos muy presentes aquellos recuerdos felices como correr por un campo de hierba o caminar por la playa. Si en tu infancia estuviste rodeada de naturaleza es probable que tengas predilección por fragancias amaderadas o florales. Sin embargo, para aquellas que crecieron en la gran ciudad es posible que se decanten por aromas almizclados o picantes. En cualquier caso, es importante experimentar con diferentes fragancias para dar con aquella que mejor te identifica.

 

 

 

Una vez que hayas encontrado ese aroma que te hace viajar, solo tienes que encender tu vela favorita y dejar que su fragancia impregne tu hogar.