
La moda se ha convertido en un medio de expresión con el que tenemos la oportunidad de mostrar al mundo lo que somos y pensamos. Más allá de una visión superficial, la moda tiene la capacidad de hacernos felices y enseñar nuestra mejor cara.
Para ello, es importante una buena elección de colores, patrones y texturas. Esto tiene un efecto directo sobre nosotros pudiendo hacernos felices al instante. Nuestro cerebro disfruta de la novedad y estos cambios han demostrado que, además de variar nuestro estado de ánimo, también afectan a los procesos cognitivos como el aprendizaje, la memoria, el procesamiento visual y la resolución de problemas. Esto se debe a la forma en la que el cerebro procesa estos estímulos visuales.
El color está muy ligado a las emociones. Por eso, en tiempos difíciles, es importante elegir correctamente. Los tonos rojizos y amarillos aportan fuerza y energía; los azules dan calma y serenidad; los verdes proporcionan estabilidad y los morados fomentan la creatividad. Una serie de valores muy importantes en un momento como el actual.
Por todo ello, y aunque elegir un buen look no es una prioridad ahora mismo, está demostrado que escoger una pieza que nos guste, nos hace felices y nos ayuda a proyectar este mismo sentimiento a los demás.


