La Barra del Gourmet es un restaurante con mayúsculas en el que sumergirse en una experiencia gastronómica. Un espacio singular

El nuevo Gourmet Experience de Castellana, en Madrid, aloja el Club del Gourmet, un auténtico paraíso para sibaritas que reúne miles de delicias en un mismo lugar. La flamante joya de la corona es La barra del Gourmet, que incluye platos elaborados con producto fresco, además de una variada oferta de picoteo que, en muchos casos, cuenta entre sus protagonistas a los productos de los expositores vecinos.

Teniendo las mejores conservas, aceites, jamones ibéricos, quesos, embutidos, fiambres o dulces, ¿cómo no disponer de ellos? Un auténtico y remozado oasis donde comer y beber bien a cualquier hora del día son las claves para no solo hacer un alto en tus compras, sino para descubrir un nuevo y cotizado espacio gastronómico de primerísimo nivel.  Ingredientes frescos, del día y de primera calidad, son la base de los desayunos, comidas, meriendas y cenas de La barra del Gourmet.

 

 

FRESCO Y COCINA AL MOMENTO

El producto fresco es un indispensable en la cocina de La barra del Gourmet. Según su jefe de cocina, el sevillano Juan Antonio Cano, “trabajar con producto fresco de tanta calidad es una fiesta, ¡nunca vi producto igual! No es fácil encontrar restaurantes en los que la calidad sea lo más importante”. A Juan Antonio Cano también le gusta jugar con los fuera de carta. “Hablo a diario con la lonja y, en función del producto, siempre recién pescado, ideo platos para el día siguiente”.

Para la media mañana o el aperitivo no faltan pinchos como la mítica Gilda o el Induráin. Imposible olvidar las croquetas de jamón, elaboradas con leche de oveja de Ultzama, la ensaladilla, las patatas bravas (aquí hallamos un toque de Dabiz Muñoz y sus salsas XO) o los torreznos.

Tostas con los mejores ingredientes, y el mítico bocata de calamares con aderezo de mahonesa de piparras y en delicado y crujiente pan de cristal. ¿Cómo podía faltar si La barra del Gourmet está en Madrid? Sobre la fritura, que aquí es excepcional, Cano,  evillano de nacimiento, comenta que aprendió la técnica de niño, “a cuatro manos las de mi madre y mi abuela”. El resultado es un rebozado fino, ligero, elegante, sin rastro graso, que ensalza  productos de excelente calidad como la merluza o los calamares.

 

ALTA COCINA A TODAS HORAS

Capítulo aparte merece La Huevería y los huevos de Cobardes y Gallinas, también conocidos como “los de Curro”, un escultor convertido en huevero que cría gallinas felices y, por ende, comensales contentos. El mar también se expresa con los mariscos como ostras y gambas rojas. Bocados caprichosos como el caviar siempre están presentes, y el Smoke Lab by Benfumat, un ahumadero en directo, completa la oferta con ahumados elaborados al momento y aliños originales.

La parrilla de carbón también da muchas alegrías. Es allí donde el jefe de cocina dispone pescados y mariscos a la brasa procedentes de las mejores lonjas. Y para los carnívoros, la pluma ibérica de Joselito o el lomo bajo de Discarlux, también a la brasa, son un valor seguro.

Postres como la tarta de queso scamorza affumicata o la torrija de pan de brioche de Pan.Delirio. El sabor y la calidad están desde el primero hasta el último de los platos.

 

VINO SIN DESCORCHE

Y si al comensal se le antoja cualquier producto de la tienda, no tiene más que cogerlo y pedirle al camarero para que lo emplate y sirva sin coste alguno. Lo mismo para los vinos. Además de una cuidada selección de vinos por copas, con referencias nacionales y extranjeras, en algunos casos preservadas con Coravin, el comensal puede elegir cualquier vino de la tienda, pagándolo a ese mismo precio, pero con el servicio de restaurante incluido (y sin desembolsar nada por el descorche). Una oportunidad ideal para descubrir las más de de 400 referencias de la tienda, todo ello bien atendido tanto por el sumiller como por el jefe de barra de La barra del Gourmet.

UNA DECORACIÓN A LA ALTURA

La puesta en escena es bella y cosmopolita. La barra, que da nombre al espacio, es muy amplia y suntuosa, y en ella lucen los mejores productos, poniendo al mar por bandera, donde la lonja del día y las ostras Gillardeau comparten escenario. Un planazo que se disfruta tanto en las mesas altas de la media luna de la barra como en mesas bajas, que invitan a largas sobremesas.

UN DESAYUNO GOURMET

Para completar la oferta, en La barra del Gourmet también caben delicias matutinas y vespertinas: desayunos y meriendas con bollería y pan de Pan.Delirio, prestigioso horno madrileño. También hay especialidades cosmopolitas como los huevos Benedict, que van con salmón ahumado Benfumat, o el bikini clásico o el trufado, ambos con queso fontina.

Y si se busca un bocado rápido por la mañana, la propuesta de desayuno En 5 minutos es una buena fórmula para saciar el hambre rápidamente.  Por supuesto, con café de especialidad de Supracafé. El hilo musical está a la altura del local, encargándose de él un dj profesional para amenizar el nuevo place to be de Madrid. Menudo nivel.